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[00:00:01] Hoy quiero hablaros en mi podcast Hasta el moño, un podcast de psicología feminista, sobre una dinámica familiar muy frecuente, por desgracia y sobre todo muy normalizada, que muchas personas viven como normal, como algo que es así y que no se cuestionan.
[00:00:29] ¿Por qué lo hemos porque tradicionalmente ha pasado mucho, generación tras generación, y hemos aprendido a que eso es algo que se produce en lo cotidiano y que no es nada fuera del ordinario?
[00:00:49] Y es cuando toda una familia vive organizándose para mantener a uno de sus miembros regulado y tranquilo, para evitar que se enfade, para evitar que explote, para evitar su hostilidad.
[00:01:06] No sé si os suena. Bueno, soy Mónica Serrano, soy psicóloga y mi proyecto es Psicología y Crianza. Com y quiero compartir esto porque creo que es algo que tenemos que conocer bien las mujeres porque seguramente o lo hemos vivido o lo estamos viviendo o conocemos alguna compañera que está en esta situación.
[00:01:30] Cuando en la familia, en una familia, en un grupo familiar, hay un miembro adulto emocionalmente inmaduro que no sabe regularse, la familia vive en tensión.
[00:01:47] Vive en tensión constante observando, anticipando cuando esta persona se va a desregular. Porque cuando se desregula normalmente se frustra y expresa su frustración con una explosión agresiva, con hostilidad, con.
[00:02:14] Con desprecio hacia los miembros de la familia.
[00:02:18] Son personas que no saben gestionar su frustración de una manera pacífica.
[00:02:31] Y la manera que tienen de reaccionar cuando se frustran es la hostilidad, lanzar hostilidad hacia las personas que tienen cerca, hacia su familia, generalmente sus parejas, sus hijas y sus hijos.
[00:02:50] Personas que tienen un problema en el trabajo, una frustración en el trabajo y vuelven a casa y entonces están de mal humor y entonces generan tensión en la familia, o personas que cuando están cansadas o no salen las cosas como ellos querían, pues están enfadados y entonces contestan mal o son despreciativos o agreden verbalmente o tensan, sobre todo en diferentes formas, generan mucha tensión, mucho malestar al resto de la familia.
[00:03:40] Entonces esto es algo que pasa con bastante frecuencia.
[00:03:45] Es una dinámica que como os decía antes, tenemos normalizada y que además ha sido así generación, transgeneración y generalmente.
[00:04:03] Tiene un matiz de género. Es decir, las personas emocionalmente inmaduras que expresan su desregulación emocional con hostilidad hacia su familia son más frecuentemente hombres que mujeres.
[00:04:29] Quizás no al 100%, pero sí, hay una frecuencia mucho mayor, una proporción mucho mayor.
[00:04:35] Hay un sesgo de género. A los hombres se les permite expresar la rabia de una manera mucho más abierta y mucho más agresiva que lo que se nos ha permitido a las mujeres.
[00:04:48] Y además a nosotras nos han educado y socializado para complacer, para pacificar, para mediar y para comprender.
[00:05:03] ¿Cuántas habremos sido educadas por otras mujeres que justificaban la hostilidad y las agresiones de los hombres de su familia? Porque está nervioso, porque está estresado, porque tiene mucho trabajo, porque.
[00:05:28] Supongo que os sonarán y que tendréis además un montón de ejemplos más de justificaciones. Esto es algo que se ha transmitido de generación en generación y que al final muchas veces ha sido también un mecanismo de supervivencia para las mujeres justificar la hostilidad familiar y las reacciones de agresión de adultos emocionalmente inmaduros para poder mantener el status quo familiar. Porque también en otros tiempos o en otras épocas, socialmente había muchísima más dificultad para separarse y un peso social y económico muy fuerte contra las mujeres que hace que todas estas dinámicas hayan ido sucediendo y se hayan ido manteniendo y se hayan ido transmitiendo como normales y como aceptables.
[00:06:42] Entonces vemos familias que viven manteniendo, como caminando sobre brasas, con hipervigilantes, anticipando el estado de ánimo que va a traer esta persona a la casa para intentar que no pase nada que les desestabilice más, que nadie haga nada que pueda fomentar una agresión.
[00:07:31] Generalmente las adultas compañeras de estas personas tienen que hacer como malabares para que en el caso de que haya hijas o hijos en la familia, éstos se contengan o incluso se neutralicen para no hacer saltar la agresión, la explosión de esta persona. Y ellas mismas que poner un montón de energía y de esfuerzo a nivel mental, a nivel emocional, incluso a nivel físico, para intentar mantener a esta persona lo más regulada posible.
[00:08:19] Entonces es una vida en tensión.
[00:08:24] Es una vida en tensión y que además la gran verdad, pero también lo más deprimente de todo esto, es que nunca se logra evitar la hostilidad y la agresión del todo. Siempre va a pasar algo por lo que esta persona vaya a explotar, a agredir, a generar malestar en la relación, porque no depende en realidad tanto de lo que suceda fuera en la familia, sino de su incapacidad de tolerar la frustración y frustraciones van a ver.
[00:09:20] Entonces se vive en alerta.
[00:09:25] Se vive en alerta y al final los enfados potenciales de estas personas organizan la vida emocional de todos.
[00:09:35] Toda la vida emocional y también todo el comportamiento de la familia se organiza en torno a mantener a esta persona hostil lo más regulada posible o por lo menos la máxima cantidad de tiempo posible. Lo que pasa que, como os decía, no hay posibilidad de éxito.
[00:10:05] La mujer que vive en esta situación, haciendo estos malabares, este esfuerzo a todos los niveles para mantener a otro regulado, suele estar muy cansada, muy cansada, muy desconectada de sí misma, porque se tiene que estar adaptando constantemente al estado de ánimo y a la voluntad de esta otra persona.
[00:10:34] No puede estar tranquila, hay mucha hipervigilancia. Esto en detrimento también de la relación con sus hijos, porque los tiene también que de alguna manera mantener a ellos o a ellas bajo control para que cumplan con lo que la persona adulta emocionalmente y madura que está ahí quiere o necesita o desea.
[00:11:04] Al final el malestar emocional es muy.
[00:11:13] Es muy intenso.
[00:11:17] A los niños al final, en este contexto, todo esto evidentemente les afecta a su desarrollo en general, aprenden o a no molestar, a no expresar, a no pedir, o también podemos ver dinámicas de agresividad en los niños, de desorientación, De irritabilidad por el estrés que todo esto supone. Porque cuando la familia se tiene que organizar para mantenerlo más regulado posible, a no adulto emocionalmente inmaduro, hostil, no hay en realidad ninguna estabilidad, ni un ambiente predecible, nada es predecible porque todo depende del estado emocional caótico de esta persona adulta emocionalmente inmadura.
[00:12:28] Entonces, ¿Por qué hablo de esto ahora?
[00:12:32] Porque creo que es importante que al menos como un primer paso, nos planteemos que esto no es normal. Es habitual y probablemente lo hemos vivido en otros contextos o en otros momentos de nuestra vida, pero.
[00:12:58] Pero no es normal ni es emocionalmente saludable.
[00:13:04] Mientras normalizamos todo esto, cuando estamos normalizando todo esto, el foco está siempre, el foco de atención de la compañera que intenta mantener cierta armonía en esta relación, su foco está siempre en él en cómo está, en qué le ha pasado, si está de buen humor, si no está de buen humor, qué necesita, qué cosas le suelen molestar, cuáles no. Vamos a evitar las que le molestan, vamos a promover las que le gustan para tenerlo tranquilo. Casi estamos deseando que gane su equipo de fútbol para que ese día esté un poquito más reguladito y menos hostil, por ejemplo.
[00:13:49] Pongo el ejemplo del partido de fútbol porque es algo que no depende de nosotras y que probablemente ni nos interesa, pero es esa sensación de por favor, que esté todo alrededor más o menos como él quiere, para que podamos estar en paz.
[00:14:08] Entonces, mientras ponemos el foco en él, en anticiparnos, en organizar, en calmarlo cuando explota, no solo estamos poniendo ese foco en él, sino que estamos quitando el foco de nosotras mismas, de otras relaciones, incluso la relación con nuestros hijos.
[00:14:38] Este poner el foco, el tener que poner el foco en esta persona para mantener un ambiente medianamente aceptable o soportable, nos lleva muchas veces al autoabandono, a abandonarnos nosotras y abandonar otras muchas cosas. Abandonar lo que a cada una le gusta o le ilusiona, abandonar relaciones de amistad, abandonar o descuidar relaciones con otros familiares.
[00:15:10] Y claro, al final el deterioro pasa casi a todas las áreas.
[00:15:18] Puede haber un abandono físico y de la salud, hay un abandono emocional, por supuesto, hay un abandono en lo relacional, en las otras relaciones de la mujer, y también hay un detrimento en la relación, los cuidados de las propias hijas e hijos.
[00:15:36] Entonces, para mí, detectarlo, identificarlo, es un movimiento importante, muy importante, que no va a permitir que nadie cambie todo de golpe, no es tan fácil.
[00:15:56] Pero sí el que podamos ir alternando el foco.
[00:16:00] Quizás no se pueda desde un primer momento quitar el foco a esta persona, ignorarla y que sea lo que Dios quiera, porque hay un riesgo de agresión importante o de hostilidad.
[00:16:17] Pero sí el de vez en cuando ir acordándonos de este foco, voy a ponerlo un poco en mí, lo que yo vaya pudiendo, voy a ponerlo un poco en otras personas importantes en mi vida, voy a ponerlo un poquito en lo que a mí me gustaba o lo que me gusta hacer, y entonces ir empezando a experimentar, aunque sea poco, con esta redirección del foco de atención y del esfuerzo y la inversión de energía que ponemos en mantener a esta persona regulada y tranquila.
[00:17:03] Esto es algo sistémico, estructural, por supuesto, que tiene que ver con el género y que por eso pasa tanto, por eso no es algo puntual, es algo bastante frecuente, bastante generalizado y que creo que tenemos que hablar de ello y que seguir hablando de ello, sobre todo para poder irnos dando cuenta y quizás si alguna quien vaya pudiendo ir empezando a redirigir un poquito ese foco también hacia una misma, hacia relaciones más pacíficas y armoniosas que haya en nuestra vida y que las consecuencias de vivir en tensión con una persona adulta emocionalmente inmadura sean un poquito menos destructivas y menos desagradables.
[00:18:17] Muchas gracias por escucharme, espero que esto haya aportado algo de luz y os envío un abrazo enorme.